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martes, 2 de agosto de 2011

Algunos consejos para hablar en público

Un miedo muy común entre los estudiantes es el momento en el que deben exponer un trabajo en público delante de la clase.

Es algo muy común que le sucede a personas de todas las edades y se llama miedo escénico.

Son muchos los síntomas que aparecen y que, para conseguir controlarlos, muchas veces basta con ensayar y conocer algunas técnicas.

Hay que controlar sobre todo los nervios y pensar que somos capaces de hacerlo.

Por eso, ahora que quizá tengas algo más de tiempo libre, aquí tienes unos consejos.

-Piensa en lo que tienes que transmitir: Estás delante de otras personas para transmitir un mensaje o explicar unas ideas.

Como el texto ya lo tendrás ensayado y aprendido, basta con tenerlo claro en tu cabeza para poder explicarlo con eficacia. Céntrate en el tema, olvida dónde estás y piensa que sólo serán unos minutos.

-La preparación es casi el elemento más importante: Si vas preparado, te sentirás más seguro y tendrás una preocupación menos.

Sabrás todo lo que tienes que contar al público y por lo tanto sabrás organizarte mejor.

Te recomendamos que escribas lo que quieres decir a mano para que sea una manera más de repasarlo.

-Planifica y ensaya con tiempo: debes dedicar bastante tiempo antes al tema para poder ensayar delante de un espejo o antes una persona de confianza. Así, cuando realices la exposición el día clave, lo verás como algo rutinario y notarás que ya sabes lidiar contra posibles dudas.

-Vigila el lenguaje no verbal: muchas veces estamos acostumbrados a gesticular y eso puede no quedar bien en un discurso en público. Intenta tener algo en las manos o incluso un papel con el guion para que estén controladas y te relajes.

-Elige ropa cómoda: si vas vestido de una manera con la que te sientes bien, no andarás pendiente de colocarte la camiseta o cosas por el estilo. Tu imagen no supondrá un problema para ti y no estarás a disgusto.

-Ensaya la velocidad de las palabras: muchas veces pensamos que cuanto más rápido hablemos, antes nos iremos de delante del resto de personas. Si no se entiende lo que dices o no vocalías bien, aparte de haber sufrido ante el público en vano, te arriesgas a tener que repetirlo de nuevo por sugerencia de alguien que quiera oír la explicación correctamente.

miércoles, 8 de junio de 2011

Cada vez son más los que compaginan estudiar y trabajar


De siempre es sabido que muchos estudiantes, cuando empiezan la universidad o sus estudios superiores, buscan algún trabajo temporal y/o parcial para tener dinero propio y no depender por completo de sus padres.

Son muchos los tipos de trabajos que se suelen aceptar: dependientes en tiendas, empleos de fines de semana, cuidar niños pero… ¿Cómo compaginarlo con los estudios diarios?

Pues muchos estudiantes se organizan y lo llevan todo adelante sacrificando horas de ocio o sueño para ello. Otros no consiguen hacerlo y terminan por dejarlo y centrarse en estudiar.

Son varias las formas que podéis utilizar para lograr salir airosos de esa etapa:

-Utilizar una agenda. Os servirá para poder consultarla estéis donde estéis y saber si podréis o no con mas carga y cuando podríais acabarla.

-Haceros un horario semanal en el que escribáis vuestras tareas de estudios y los días en que lo realizareis. Si lo cumplís, podréis entregarlo a tiempo sin sufrir penalizaciones del profesor. Como ya habréis planificado todo, sabréis el horario que dedicáis al trabajo que estéis realizando y tampoco sufriréis regañina de vuestro jefe.

-No dejar que el estrés os ciegue. Si os veis en una situación difícil, lo mejor es pararse, despejar la mente y revisar la agenda para ver como podéis solucionar el contratiempo.

-Podéis haceros una lista con prioridades o urgencia de entrega y seguirla.

Iréis empezando las tareas según el orden de la lista y si os ponéis una fecha límite, mejor.